Bechtel: de Cochabamba a Guayaquil, la historia se repite

Marcela Olivera, Coordinadora por el Agua y la Vida, Cochabamba, Bolivia

Luego de cinco meses de lucha y de protestas en la llamada Guerra del Agua, en Cochabamba, Bolivia, se logra expulsar al consorcio Aguas del Tunari y cuyo principal accionista es la estadounidense Becthel. Sin embargo, en octubre del 2000 y a tan solo algunos meses de esta victoria, el gobierno del Ecuador realiza la licitación publica para la Empresa Cantonal de Agua Potable y Alcantarillado de Guayaquil (ECAPAG). El Banco Interamericano de Desarrollo estuvo apoyando a lo largo del proceso de privatización y finalmente se da la concesión del servicio a Interagua, una concesionaria de la Bechtel.

Pero la historia se repite. Una rápida revisión a la prensa de Guayaquil nos muestra las constantes quejas de los vecinos por el servicio, el incremento de tarifas, los cortes por falta de pago a las escuelas publicas, la contaminación, los cobros indebidos por instalación de medidores y los cientos de trabajadores despedidos desde que se inició el proceso.

Pero que camino le queda al pueblo de Guayaquil frente a esto? El rompimiento del contrato de Bechtel en Bolivia le ha costado a la población una demanda de 25 millones de dólares en el CIADI, una corte secreta de arbitraje del Banco Mundial. Demanda que actualmente esta siendo negociada fuera de la corte por ambas partes.

Pero Bechtel ha aprendido las lecciones de Cochabamba. El OMGI, una agencia de cooperación del Banco Mundial, ha otorgado un seguro por 18 millones de dólares y por 15 años a Interagua por el contrato de concesión. Este seguro le da protección a la empresa contra guerra o disturbios civiles que pudieran haber como resultado de sus operaciones.

Seamos cochabambinos, guayaquileños, latinoamericanos o ciudadanos del mundo ¬øpodremos hacer algo en contra de estas corporaciones que no solo están tomado control del agua pero también de la políticas y la democracia en nuestros países?